sábado, 29 de septiembre de 2012

Leyendo el periódico

Desayunando en el bar, he leido en el periódico "Málaga hoy" este editorial, y me preocupa que con la situación económica actual, a un partido de los que gobiernan en Andalucia se le ocurra hacer gastos, con tal de echar leña a al fuego de lo que nunca debió pasar y que no debiera repetirse:


"EL Gobierno andaluz elabora una Ley para la Recuperación de la Memoria Democrática de Andalucía cuyo objetivo es actualizar el material didáctico que se imparte a los alumnos de la ESO y el Bachillerato sobre la Segunda República, la Guerra Civil y la dictadura franquista.

 Por imposición de Izquierda Unida, la Junta designó, tras formarse el Gobierno de coalición, un insólito director de Memoria Democrática, que lidera los trabajos encaminados a preparar la nueva normativa mediante la cual la Junta procederá a "la elaboración de materiales didácticos que presenten una visión motivadora y veraz de los acontecimientos históricos y de la vida cotidiana del periodo". La iniciativa es, obviamente, deudora de la operación política conocida como la Memoria Histórica, puesta en marcha durante el Gobierno de Zapatero y dirigida a revisar la historia más dramática de la España contemporánea, removiendo los odios cainitas que la transición democrática había desterrado para construir la España democrática. Lograr que la historia enseñada a los jóvenes andaluces sea fiel a la verdad histórica y ajena a la subjetividad y el sectarismo debe ser un objetivo permanente y estar en manos de los expertos y pedagogos más prestigiosos y acreditados.

Lo que no hace falta es sustituirlos por profesionales propicios a una visión adaptada a la ideología de los que ostentan el poder autonómico, convirtiendo la enseñanza de la historia en una ocasión para el adoctrinamiento, que no estará en todo caso muy lejos del que practicaba la propia dictadura franquista con su sistema educativo totalitario.

Por otra parte, las dificultades que atraviesan las familias andaluzas y las empresas concertadas con la Junta o dependientes de ella no entenderán que el Gobierno regional no pague a sus proveedores o pague con retraso, recorte salarios a los funcionarios y ayudas sociales a muchos colectivos y asfixie a las universidades, pero sí encuentre fondos para subvencionar un organismo perfectamente superfluo y prescindible."