Buenos días, a quien por casualidad o por equivocación, tenga la osadía de leerme.
Solo decir que sigue el "confinamiento", la reclusión", el "enclaustrado"...
¿Terminará alguna vez esta extraña e inesperada situación que nos aterroriza?.
Ese monstruo traicionero invisible, ladino, que subrepticiamente nos va invadiendo.
Esta quimera, este sueño del que quisiéramos, pero no logramos despertar.
¿Terminará?. Sí. ¿Pero cuando?.
La invasión de los microorganismos, sería el titulo de una novela o de una película de ciencia ficción donde los científicos las 24 horas, se dejan la vista en las lentes de los microscopios y en los tubos de ensayo, buscando un antídoto, una vacuna algo con que combatir este diminuto , pero peligroso enemigo.
Ahora, es ocasión de saber si el ser humano, es tan destructivo para el planeta como hasta ahora se ha dicho y en cierto modo se ha comprobado, o por el contrario, ante una situación caótica como es esta pandemia, es capaz de reaccionar y administrar recursos e inteligencia para combatir y aniquilar al enemigo común.
jueves, 16 de abril de 2020
miércoles, 8 de abril de 2020
Una calle de Carranque
¡Que sola está la calle!
Está falta de vida. Nada se mueve,
Solo un pájaro que picotea en el suelo,
Los árboles cuyas ramas mueven el viento.
Nadie pasa, solo alguien de muy tarde en tarde, de prisa y con mascarilla.
¡Nadie, nadie!
Se entristece el alma al mirar por la ventana.
Está naciendo hierba entre las losetas de la acera, porque nadie pisa.
Porque nadie pasa.
le faltan los niños por la mañana, con sus mochilas, con sus saltos y gritos.
Le falta esa madre que le dice: "no corras", o "no te sueltes de mi mano".
Le falta la joven de correos con su carrito amarillo.
O el abuelo, que pasea a su nieta empujando un cochecito.
Le falta gente que espere en el semáforo para cruzar a la otra acera.
¡Que sola y que triste está la calle!
Málaga, 31 de marzo de 2020
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